jueves, 25 de mayo de 2017

Visitando un invernadero en Almería

Hace unos meses, por motivos de trabajo, tuve que acercarme a Almería. Fui desde Madrid a Málaga en avión y desde allí alquilé un coche para ir a Roquetas de Mar, donde estaba mi hotel.

No se si alguna vez habeis ido en avión o en coche a Almería, pero el paisaje es casi lunar. El famoso astronauta Pedro Duque ya dijo: "Desde el espacio destacan más los invernaderos de Almería que la Muralla China".


Recorte de la zona tomada del Google Maps
Y me lo creo. Como si de un gran manto de nieve se tratara, kilómetros y kilometros de invernaderos, tan juntos que ni una  brizna de tierra se puede ver, se despliega a lo largo y ancho del litoral entre las localidades de Adra, El Ejido y Roquetas de mar. Es una superficie que abarca unos 350 kilómetros cuadrados, una superficie mayor que el Principado de Mónaco (te animo a que eches un vistazo en Google Maps, es una imagen más que curiosa). El único pedazo de suelo que se libra de este coloso que parece avanzar sin tregua hacia el mar es el Paraje Natural Punta Entinas-Sabinar, separados ambos únicamente por la AL-3300.


Invernaderos de Almería
Invernadero junto a la  AL-3300 y Cartel de
Paraje Natural enfrente. De fondo el mar.
Y es que la producción Almería es superior a la de Murcia y Valencia juntas. Pero ¿cuanto se queda en casa? Pues no mucho. Más del 65% de la producción de Almería se exporta a Europa, principalmente a Alemania, Francia, Reino Unido y Holanda. Por ello es conocida como la "Huerta de Europa".Según conducía hacia Roquetas, me iba fijando en este peculiar paisaje. Había invernaderos en zonas llanas, pero otros parecían empotrados en las rocas desafiando a la ley de la gravedad. Sólo pensar en los operarios que tuvieran que subir hasta allí y trabajar en ellos, ya me agotaba. Poco a poco me fue picando la curiosidad de como serían por dentro, como se trabajaría... en fin, como es la vida en un invernadero. Ahora con la serie de Mares de Plástico, nos han abierto este extraño y peculiar paisaje a todo el que la haya seguido pero, no hay que olvidar que no es más que una historia de ficción en un entorno real.

Llegué a mi hotel, el Envía Almería Wellness & Golf, un hotel de 5 estrellas cerca de Roquetas de Mar y desde el que mires para donde mires, no se como lo han conseguido, pero no verás ni un plástico. Sólo árboles y  flores a tu alrededor.

El Hotel Envía es increíble. Su restaurante, las habitaciones, el servicio, la piscina, el lobby bar... pero lamentablemente está cerca de ser un hotel fantasma. Tiene unas dimensiones desproporcionadas en relación con los huéspedes que allí se alojan, por lo menos en el mes que estuve yo. Quizá en verano la cosa cambie. De hecho, era tan raro cruzarte con alguien por los pasillos que cuando esto sucedía hasta nos saludábamos.


Hotel Envía Almería
Piscina del Hotel Envía Almería

Hotel Envía Almería
Lobby Bar del Hotel Envía Almería


Hotel Envía Almería
Lobby Bar del Hotel Envía Almería desde la primera planta
Mi viaje no me dió ni un respiro para relajarme en el spa (y eso que me lo habían recomendado) y no se jugar al golf, así que de estos servicios no puedo opinar.

Una de las noches nos llevaron a cenar a un restaurante en Aguadulce, llamado La Bodega del Jamón. Es lo bueno de que te recomiende alguien de la zona. De hecho, para ser entre semana, estaba bastante lleno, cosa que no esperabamos cuando íbamos hacia allí, ya que apenas había gente por las calles. Cenamos de película: chopitos, salmonetes, solomillo, calamares... todo lo que pedimos estaba en su punto. El servicio muy amable y atento y el local muy acogedor. Os lo recomiendo.  

Fue en esa misma cena donde surgió la conversación. Comentando lo que me había llamado la atención esta zona con una explotación tan intensiva del terreno y la curiosidad que me suscitaba que se cocía en su interior, fue cuando me dijeron que había una posibilidad de visitar un invernadero por dentro si estaba interesada. ¿Que si me interesaba? Pues claro, ¿a quien no le gustaría cotillear debajo de alguno de esos plásticos blancos?

Dicho esto, al día siguiente me llevaron a Clisol, el invernadero que está abierto a todo el que quiera aprender, saciar su curiosidad o darse cuenta de lo poco que sabemos y el poco valor que le damos a la agricultura en general y a los invernaderos en particular, siendo en este sector en el que mas personas trabajan en España, después del turismo.

Invernadero de Clisol
Invernadero de Clisol donde comienza la visita
Nos recibió Lola, un encanto de mujer y una enamorada de lo que hace y deseosa de contar a quien la quiera escuchar como es el trabajo en un invernadero: te explica detalladamente como es todo el proceso desde la semilla hasta la recolección de ciertos cultivos como el pimiento y el tomate, los cuidados y tratamientos que requieren. Ella te explica de forma sencilla lo que hay, la pura realidad y lo lejos que está de los que los medios intentan vendernos de forma tendenciosa las pocas veces que centran sus noticias en la agricultura. Lola te muestra como la agricultura ha evolucionado hasta límites que no podrías ni creer y te das cuenta de que la imagen del agricultor de ahora no es ni de cerca la que viene a tu mente cuando piensas en esa figura. El agricultor de hoy en día es un agricultor cualificado, que usa tecnologías avanzadas y que está concienciado con el medio ambiente y con la seguridad de sus trabajadores. 

De hecho en el exterior tenía instalado un equipo parecido a una balsa donde se echan los restos de los tratamientos químicos y con el tiempo y la temperatura, el agua se evapora y los residuos quedan en forma de lodo. Estos lodos son los que se llevan a una empresa de gestión de residuos, pero la cantidad es menor al estar concentrado que si los enviaran directamente después del tratamiento sin evaporación previa. Esto les saldría bastante más caro porque el precio va en función del volumen.


Invernadero de Clisol
Invernadero multitunel de Clisol: cultivando pimientos 


Invernadero de Clisol
Invernadero multitunel de Clisol: rieles de calefacción que
a su vez sirven de guía para los carros de recolección

Todo esto se puede comprobar durante la visita: recirculación de los drenajes, los carteles de prevención de riesgos tanto en español como en marroquí, el control automático de humedad y temperatura que condiciona la apertura o el cierre cenital del invernadero...

Pero no sólo esto me sorprendió, también cosas tan sencillas como el olor del Albahaca (planta que tienen al principio de cada línea para ahuyentar a la mosca blanca) o la forma de enrollar las plantas de tomates para facilitar luego su recolección. 

También nos explicó el concepto de "producción integrada", un modo de agricultura que busca el equilibrio entre el control biológico y químico de las plagas, utilizando productos de forma medio ambientalmente sostenible. ¿Habeis oido hablar de la producción integrada en algún medio de comunicación? Yo no. Parece que sólo existe agricultura ecológica y que el resto de los agricultores echan productos a los cultivos sin control (nadie echa más de lo necesario, los tratamientos resultan muy caros, nos explicó Lola).

Lola es cercana y sincera y claramente nos habló de las trabas que les ponen también algunas grandes cadenas de supermercados (principalmente extranjeras) a las que exportan sus productos. Les limitan la cantidad de productos que pueden aplicar a sus cultivos, haciéndoles perder una gran cantidad de su cosecha por no poder combatirla con ningún medio químico. De hecho, nos enseño un tractor entero de ramas con pequeños pimientos rojos (tamaño guindilla) que les habían arrancado de la mata porque estaban infectados de no se que plaga o enfermedad y esa era la única forma de erradicarla. Cortando y tirándolo a la basura. La verdad, una lástima.

Otra cosa que me llamó la atención fue que durante la visita, los operarios estaban trabajando. El personal estaba recolectando esos pequeños pimientos sentados en unas sillas que apoyadas sobre rieles se desplazaban del principio al final de cada línea y al lado de cada silla tenían las cajas donde depositaban lo que iban recolectando. Me alegré por las lumbares de aquellas personas.


Invernadero de Clisol
Operario recolectando

También vimos otro invernadero que tenían un poco más arriba y que era el que usaban como semillero y donde se preparaban las plántulas que luego crecerían en el primer invernadero. 

Siendo este de menores dimensiones que el anterior, como las plantas estaban casi a nivel del suelo, el invernadero parecía infinito. 


Invernadero de Clisol
Invernadero semillero

Y ¿qué mejor forma de terminar la visita que con una degustación de sus productos? Nos llevó a una nave aledaña al primer invernadero donde tenía su tienda y un gran espacio diáfano donde nos contó que utilizaba para hacer multitud de actividades con la idea de acercar la agricultura a la gente. Nos contó que tenía convenios con varias Universidades extranjeras y colegios de la zona también iban a visitarles con frecuencia. Además, ciertas empresas de turismo organizaban visitas a sus invernaderos y luego esos mismos turistas, durante su estancia en la zona iban a comprarle a su tienda. 


Invernadero de Clisol
Degustación de productos cultivados en Clisol
La degustación fue una explosión de sabores. Aquellos pequeños pimientos rojos que había visto antes y que parecían guindillas en realidad ¡eran dulces!. Tenían un sabor muy agradable, fresco y jugoso. Luego probamos varios tipos de tomates tipo cherry, kumato o tomate pera, pero todos de tamaño reducido y la verdad es que todos estaban exquisitos. Fue un agradable fin para una de las visitas más originales e interesantes que he realizado en mi vida. 

En conclusión, os recomiendo de verdad que hagais una visita a Clisol. Seguro que no os arrepentireis, Clisol está abierto a cualquiera que quiera acercarse, no importa la edad, sólo que quieras descubrir como es la actualidad en la llamada "Huerta de Europa".
Os dejo el link a su página web por si estais interesados.

Ir a la web de Clisol

Si finalmente os acercais por allí, me gustaría saber cómo os ha ido y si os ha impresionado tanto como a mi. Me encantaría ver vuestros comentarios.  



No hay comentarios:

Publicar un comentario